La digitalización financiera avanza a pasos agigantados en el mundo, transformando la forma en que las personas interactúan con los servicios financieros y generando nuevos retos y oportunidades para las instituciones que los ofrecen y gestionan. A través de América Latina, cada país traza su camino en la búsqueda de un sector financiero más seguro, transparente y adaptado a las necesidades del siglo XXI.
¿Qué tecnologías han adoptado en otros mercados y cuáles han sido los resultados ante el reto de la inclusión financiera global? En este contexto, es clave analizar las estrategias y avances de diferentes naciones en la región, destacando cómo tecnologías avanzadas, marcos regulatorios y un enfoque en la inclusión financiera están moldeando el futuro del sector.
“El verdadero desafío para las fintech en general es entender que la bancarización no solo se logra a través de medios digitales y seguirle el paso al desarrollo tecnológico, sino que se necesita un ecosistema más amplio, donde todos los jugadores, incluidos los gobiernos, colaboren para hacerlo sostenible.”
Ernesto García, CEO de AurumCore y CITI.
En América Latina, instituciones gubernamentales en Colombia y Perú han implementado iniciativas que contemplan la aplicación de nuevas tecnologías con la intención de fortalecer la seguridad y trazabilidad de los servicios digitales, entre ellos, los servicios financieros.
Perú ha dejado precedentes al tomar en cuenta los desarrollos tecnológicos en sectores como la banca y el comercio, con la publicación en 2023 de la Ley de Inteligencia Artificial donde reconoce el potencial de esta tecnología para fomentar el crecimiento y la inclusión, pero también siendo cuidadosos con el riesgo que la tecnología implica para el rezago de la población.
Por su parte Colombia, ha incorporado a sus instituciones proyectos -pruebas piloto- basados en Blockchain como bonos y plataformas de pago como un primer acercamiento a un Banco Central de Monedas Digitales (CBDC por sus siglas en inglés), con la intención de explorar y educar a la población sobre sus posibles aplicaciones y beneficios.
Brasil ha adoptado un enfoque tecnológico para reforzar su sistema financiero, el uso de nuevas tecnologías a partir de la publicación en 2022 de la ley que regula los activos digitales y las instituciones que prestan servicios digitales, ha evolucionado la diversidad de instituciones y de servicios financieros digitales. Este precedente, así como el de su proyecto de implementación de Open Banking publicado en 2021, ofrecen un acercamiento al potencial de la implementación de tecnologías innovadoras como una colaboración entre todos los actores en la industria.
El ecosistema Fintech en México es el segundo más grande de América Latina (detrás de Brasil), con más de 500 startups innovando en pagos, créditos y automatización financiera. El país ha logrado avances significativos en inclusión financiera, con el 97 % de su población adulta teniendo acceso al sistema financiero, lo que impulsa la digitalización bancaria y el crecimiento del sector Fintech.
En 2023, las transferencias electrónicas en México superaron las del año anterior, reflejando una mayor confianza en los servicios digitales, sin embargo, en toda la región la regulación aún debe evolucionar para integrar completamente tecnologías emergentes que pueden fortalecer la transparencia y seguridad del sistema financiero.
Las iniciativas de estos países han demostrado que la colaboración entre gobiernos, instituciones financieras y empresas, puede ser clave para construir un sistema más seguro que fomente la confianza en los servicios financieros digitales e impulsar una infraestructura tecnológica que a su vez genera un crecimiento sostenido en los diversos sectores.
Aunque cada país del continente enfrenta desafíos únicos, existen lecciones compartidas que pueden beneficiar al ecosistema regional. Y si bien, todos los países han buscado la manera de incorporar en el marco regulatorio las aplicaciones de nuevas tecnologías en el entorno financiero digital, es cada vez más necesaria la colaboración entre gobiernos, instituciones financieras y empresas tecnológicas para superar retos comunes.
Las fintech en toda América Latina, incorporan estas herramientas con la intención de ofrecer servicios más seguros y atractivos para los usuarios, sin embargo, para hacerlo de manera exitosa, la innovación tecnológica no debería ser prioridad por sobre ofrecer un servicio que cumpla con reglamentación o las expectativas de seguridad y transparencia de los usuarios y alcanzar la rentabilidad.
“Ante el reto de adquirir y retener nuevos usuarios, la implementación de innovaciones tecnológicas no necesariamente significa que las instituciones financieras de nueva generación serán rentables en el corto plazo, el principal error de las fintechs es confundir el invertir para escalar, con malgastar. Para mantener competitividad, las fintech deben asegurarse de tener una estructura de costos ágil y adaptarse a las regulaciones además de a las innovaciones tecnológicas.” - comentó Ernesto García.
AurumCore es una plataforma mexicana de habilitación de servicios financieros de nueva generación que impulsa la inclusión financiera y el intercambio de valor, revolucionando el sistema financiero y adaptándose a las necesidades tanto de las instituciones financieras de nueva generación, como de sus clientes. Está comprometida con el uso responsable e informado de las innovaciones tecnológicas en beneficio de la población.
¿Qué países serán líderes en Latinoamérica en implementar tecnología que mueva la inclusión financiera? El camino hacia una inclusión financiera que integre de manera exitosa nuevas tecnologías no es sencillo, pero es innegable que América Latina está dando pasos decisivos en este sentido. La combinación de innovación, regulación y colaboración será la clave para superar los retos y construir un sistema financiero más seguro y transparente para todos. Si bien cada país enfrenta sus propios desafíos, las lecciones aprendidas y las experiencias compartidas entre naciones como México, Colombia, Perú y Brasil ofrecen un modelo prometedor para el resto de la región.
La verdadera transformación ocurrirá cuando gobiernos, instituciones financieras y empresas tecnológicas trabajen juntos para crear un ecosistema inclusivo y resiliente que no solo promueva la digitalización, sino que también garantice la seguridad, la transparencia y la confianza de los usuarios. Este esfuerzo conjunto será el motor de un futuro donde la inclusión financiera sea una realidad tangible para millones de personas en Latinoamérica.